Diferente a todos

sábado 14 de noviembre de 2009

"The passenger", de Iggy Pop



Corre, que no te venza el ocaso.
Que no te descubra el sol vagando borracho.
Aprieta los dientes y corre, callándote la rabia.
Nadie querrá verte, cordero, en la puerta de su casa.

Corre, y si te cansas, consíguete unas alas
y álzate por encima de las tablas
que sostienen el absurdo teatrillo.
Que no te vean siquiera. Sabes que tu no eres,
como pretenden que seas, una atracción de circo.



¿Recuerdas? Una vez tuviste un sueño.
En un llano ibas en pos de la dama
que, corriendo, perseguía el horizonte.
Dama blanca, pelo negro, vestido de viento.
Desde ese día sigues sus pasos
y no te importa dónde te lleven.
Corre, aunque te falte el aliento.

Corre, por encima de las vidas.
Corre, por encima de los hombres.
No te pares. Este no es tu sitio.
¡Corre!

Graves dolores de cabeza (parte II)

martes 3 de noviembre de 2009

"Escena de Los Palomos", con José Luis López Vazquez



Parece extraño. Soy una persona a la que le gusta leer, el cine, la música, el teatro, me interesan las nuevas tecnologías y me preocupo por intentar informarme... Descubro no sin cierta sorpresa que para mí la noticia del día parece ser el (europeo) gran derbi futbolístico.
No quiero justificarme. Quizá soy de esos. Entendámonos, no de esos que dilatan sus pupilas y sus papilas deglutiendo telebasura, no de los que desconocen al literato, ni siquiera uno de los que no ha leido ninguno de sus libros. Pero estoy entre esos que le tienen una sana y moderada pasión al fútbol. Es criticable. Tanto como al que le gusta ver a José Tomás destripar dos "Miuras". Discutible y polémico.

Recuerdo que esta semana también nos ha dejado un maravilloso actor, igualmente artesano y artista de su oficio. José Luis López Vázquez nos dejó trabajando, longevo y lúcido como Ayala. Quizá nuestro histriónico actor me sea más cercano. No soy tan profundo, tan culto.


Si esta noche pierde el Madrid me dolerá la afición. Mañana aguantaré las burlas de mis compañeros de trabajo, no me molesta. Muriendo José Luis López Vazquez me ha dolido algo el corazón. He disfrutado a rabiar de algunas películas suyas, como "Atraco a las tres" o la(injustamente) no tan reconocida "Los Palomos". Quizá la reestrenen él y Fernando Fernán Gómez en el Olimpo del cine. Muriendo Francisco Ayala nos va a doler enormemente la cabeza. Faltando genios tan preclaros, aunque no sea de manera prematura, se deja de iluminar gran parte de nuestro intelecto colectivo. Sin que Ayala nos escriba nos embruteceremos un poco más en esta España con tantas jaquecas. Nos faltarán almas para luchar contra la injusticia, contra la ignorancia, contra la desesperanza, contra la estupidez del poder y su corrupción, contra el mal gusto, contra la pereza... Una vez dijo que el trabajaba por el presente y para el futuro, pese al poco futuro que le quedaba. Nos faltará una buena dosis de Ibuprofeno intelectual.
Os dejo. Empieza el partido. ¡Click!

Graves dolores de cabeza (parte I)

"Where is my mind?", de The Pixies




De camino del trabajo a la casa venía escuchando la radio y comentaban el reciente fallecimiento del ilustre escritor granadino Francisco Ayala. Los tertulianos del programa glosaban agradecidos e ilusionados la figura, la obra, la personalidad, la capacidad de trabajo y el talento del finado. ¡Click! Giro la llave del coche para apagar el motor. Acabo de aparcar en la tienda de ultramarinos "guiri" de la esquina de mi casa. Adquiero dos cervezas de marca (de Champions) Heineken, unas lata de aceitunas (presuntamente) rellenas de anchoa, y una bandeja envasada al vacío con unas cuantas lonchas de jamón (curiosamente) serrano. Me dirijo hacia la caja y el chico (inglés) que me atiende muy sonriente me dice "five euros twenty, please". Le pago y le pregunto (en inglés) si piensa que el Madrid ganará esta noche al Milan por saber qué opina de esto alguien al que ni le va ni le viene que gane un equipo ni otro.

Salgo a la calle. No ha bajado la temperatura como decían los (¿eficientes?) meteorólogos. Dejo la bolsa en el asiento del copiloto. ¡Click! Arranco el coche y retomo la noticia cinco minutos después. Me gusta. Los tertulianos conocen y admiran al personaje, que además es totalmente admirable. ¡Click! Apago el motor en el garaje. Subiendo por el ascensor ya se me ha olvidado la noticia de la radio.

Enciendo la tele, preparo la compra y pongo las cervezas a refrescar. Me siento en mi sofá para ver el partido de fútbol. El TDT de mi casa se queda sin señal (¿analógico o digital?). Me quedo 20 segundos en silencio. ¡Click! Pienso en la noticia que he escuchado 20 minutos antes.

Continúa en la siguiente entrada.

No te vayas, león alado

sábado 31 de octubre de 2009

"La gravedad", de Vetusta Morla



Desprotegido, amedrentado, el león alado.
Su rugido apagado.
Su vuelo abatido.
Su fuego sofocado.


“Juez y ley de esta tierra ha sido.”
“Tras de sí dejó un rastro de laurel.”
“Poderoso ángel comprensivo.”
“Padre, hermano y amigo fiel”.
Estas serán las citas que,
en manera de epitafios,
se labrarán en el mármol
como recuerdo de él.



Tiene el vientre sesgado, abierto.
Y no quiero.
No quiero que su grandeza de otro tiempo
sirva de banquete truculento para aquellos
que se nutren de la sangre y de la carne,
de la ignorancia y del miedo.

Pero ahora, agonizante, perforado
por el dolor de su carne golpeada,
ni siquiera tiene un leve recuerdo de quién fue.
Ni le importa ser tan grande,
ni admirable,
ni haber dado tanto.
Es su hora más cruel.
Rezad por él:


“Por cada uno de ellos que cae en esta tierra
mil huérfanos quedan.”

Hoy me has mirado

sábado 24 de octubre de 2009

"Mi pequeño tesoro", de Presuntos implicados



Sé que todavía eres muy pequeña para comprender tanto como me gustaría contarte. Tantos sentimientos tan cerrados y sinceros como doradas almendras de esperanza y tan enormes que no los abarcan mis pobres palabras.

Hace muy pocas fechas que has venido a este mundo y cuando puedo ir a verte, me sorprendo embobado contemplando tu nerviosa existencia, tu muda pero vertiginosa comprensión de las cosas, tus bellísimos y plácidos sueños, tus pocas e inconscientes sonrisas, tus repentinas y enérgicas protestas, tu infinita ternura.

Más de la mitad del día lo pasas manoteando el aire y contemplo el maravilloso milagro de tus dedos tan mínimos que podrían no existir. Toco tu pecho y noto el acelerado ritmo de un corazón limpio e inocente. Beso tu frente y me aceptas sin resistencia. Toco tu negro y abundante pelo y me transmite toda la tranquilidad y suavidad de lo nuevo.

Hoy, mientras estabas entre los brazos de tu padre has posado tu mirada en mí. Me has mirado fijamente, con curiosidad, con seriedad. Yo te he mirado y te he intentado decir sin palabras que deseo tener todo el tiempo del mundo para conocernos y para que me enseñes muchas cosas. He reconocido que tus ojos son una fuente de inocencia donde podré recordar la mía.


Has venido a completar la vida de muchas personas aunque todavía no lo sabes. Te encuentras en un imperfecto paraíso llamado Úbeda en el que espero que crezcas feliz. Has nacido de unos padres que se aman y se respetan. Tienes unos abuelos maravillosos y unos tíos enamorados de ti desde el primer día. Vas a tener un padrino que sueña con escribirte fantásticos cuentos para dormirte por las noches. Hoy quiero que sepas que a todos nos has ensanchado el corazón desde el primer momento que apareciste.

Te quiero, Carmen.

Galeria de dibujos

Naranjo. Por Sergio Alises

Typical Spanish? Por Sergio Alises