"The passenger", de Iggy Pop
Corre, que no te venza el ocaso.
Que no te descubra el sol vagando borracho.
Aprieta los dientes y corre, callándote la rabia.
Nadie querrá verte, cordero, en la puerta de su casa.
Corre, y si te cansas, consíguete unas alas
y álzate por encima de las tablas
que sostienen el absurdo teatrillo.
Que no te vean siquiera. Sabes que tu no eres,
como pretenden que seas, una atracción de circo.
¿Recuerdas? Una vez tuviste un sueño.
En un llano ibas en pos de la dama
que, corriendo, perseguía el horizonte.
Dama blanca, pelo negro, vestido de viento.
Desde ese día sigues sus pasos
y no te importa dónde te lleven.
Corre, aunque te falte el aliento.
Corre, por encima de las vidas.
Corre, por encima de los hombres.
No te pares. Este no es tu sitio.
¡Corre!
Diferente a todos
Publicado por Sergio Alises Moreno en 8:00 Etiquetas: Ciclos sábado 14 de noviembre de 2009Graves dolores de cabeza (parte II)
Publicado por Sergio Alises Moreno en 20:20 Etiquetas: De cine, Opinión martes 3 de noviembre de 2009

De camino del trabajo a la casa venía escuchando la radio y comentaban el reciente fallecimiento del ilustre escritor granadino Francisco Ayala. Los tertulianos del programa glosaban agradecidos e ilusionados la figura, la obra, la personalidad, la capacidad de trab
ajo y el talento del finado. ¡Click! Giro la llave del coche para apagar el motor. Acabo de aparcar en la tienda de ultramarinos "guiri" de la esquina de mi casa. Adquiero dos cervezas de marca (de Champions) Heineken, unas lata de aceitunas (presuntamente) rellenas de anchoa, y una bandeja envasada al vacío con unas cuantas lonchas de jamón (curiosamente) serrano. Me dirijo hacia la caja y el chico (inglés) que me atiende muy sonriente me dice "five euros twenty, please". Le pago y le pregunto (en inglés) si piensa que el Madrid ganará esta noche al Milan por saber qué opina de esto alguien al que ni le va ni le viene que gane un equipo ni otro.No te vayas, león alado
Publicado por Sergio Alises Moreno en 20:39 Etiquetas: Ciclos sábado 31 de octubre de 2009"La gravedad", de Vetusta Morla
Desprotegido, amedrentado, el león alado.
Su rugido apagado.
Su vuelo abatido.
Su fuego sofocado.
“Juez y ley de esta tierra ha sido.”
“Tras de sí dejó un rastro de laurel.”
“Poderoso ángel comprensivo.”
“Padre, hermano y amigo fiel”.
Estas serán las citas que,
en manera de epitafios,
se labrarán en el mármol
como recuerdo de él.

Tiene el vientre sesgado, abierto.
Y no quiero.
No quiero que su grandeza de otro tiempo
sirva de banquete truculento para aquellos
que se nutren de la sangre y de la carne,
de la ignorancia y del miedo.
por el dolor de su carne golpeada,
ni siquiera tiene un leve recuerdo de quién fue.
Ni le importa ser tan grande,
ni admirable,
ni haber dado tanto.
Es su hora más cruel.
Rezad por él:
“Por cada uno de ellos que cae en esta tierra
mil huérfanos quedan.”
Hoy me has mirado
Publicado por Sergio Alises Moreno en 19:30 Etiquetas: Instantes sábado 24 de octubre de 2009Sé que todavía eres muy pequeña para comprender tanto como me gustaría contarte. Tantos sentimientos tan cerrados y sinceros como doradas almendras de esperanza y tan enormes que no los abarcan mis pobres palabras.
Hace muy pocas fechas que has venido a este mundo y cuando puedo ir a verte, me sorprendo embobado contemplando tu nerviosa existencia, tu muda pero vertiginosa comprensión de las cosas, tus bellísimos y plácidos sueños, tus pocas e inconscientes sonrisas, tus repentinas y enérgicas protestas, tu infinita ternura.
Más de la mitad del día lo pasas manoteando el aire y contemplo el maravilloso milagro de tus dedos tan mínimos que podrían no existir. Toco tu pecho y noto el acelerado ritmo de un corazón limpio e inocente. Beso tu frente y me aceptas sin resistencia. Toco tu negro y abundante pelo y me transmite toda la tranquilidad y suavidad de lo nuevo.
Hoy, mientras estabas entre los brazos de tu padre has posado tu mirada en mí. Me has mirado fijamente, con curiosidad, con seriedad. Yo te he mirado y te he intentado decir sin palabras que deseo tener todo el tiempo del mundo para conocernos y para que me enseñes muchas cosas. He reconocido que tus ojos son una fuente de inocencia donde podré recordar la mía.

Has venido a completar la vida de muchas personas aunque todavía no lo sabes. Te encuentras en un imperfecto paraíso llamado Úbeda en el que espero que crezcas feliz. Has nacido de unos padres que se aman y se respetan. Tienes unos abuelos maravillosos y unos tíos enamorados de ti desde el primer día. Vas a tener un padrino que sueña con escribirte fantásticos cuentos para dormirte por las noches. Hoy quiero que sepas que a todos nos has ensanchado el corazón desde el primer momento que apareciste.
Te quiero, Carmen.




